viernes, junio 24, 2005

Dormido vs durmiendo

Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura en 1999, fue diputado en España en 1985. En el Congreso se quedó dormido, y el Presidente de la corporación le reclamó:
- Señor Cela, ¿está usted dormido?
- No, señoría. Estoy durmiendo...
- Y... ¿no es lo mismo?
- Pues no, señoría. No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo...

miércoles, junio 22, 2005

Decepción

Decepción. Suele suceder más comunmente de lo esperado.

Es aquella sensación que te asalta cuando estás leyendo un libro con una trama interesantísima y el autor lo remata a las patadas en un par de páginas. Me pasó con el perfume de Suskind, con el Hannibal de Harris, con el club de los suicidas de Stevenson.

También suele suceder en las películas. Saw, La hija de la luz e incluso Pacto de Lobos son ejemplos claros.

Decepción es cuando te ponen una cita para resolver un asunto y el asunto se resuelve, pero al contrario de lo que esperabas. Como cuando la mujer de tus sueños te pone cita para contarte que conoció al hombre de los suyos y no eres tú. Cuando te citan en la universidad para avisarte que no pasaste pero quedaste en lista de espera.

Decepción es un gol de Argentina en el minuto 93. Decepción es saber que el campeón o es Santa Fe o es Nacional y no se sabe cual es menos malo para tus afectos.

Decepción es tener esperanzas altas y no atenerse a la realidad.

P.D. El campeón fue nacional y definitivamente si era lo peor que podía pasar.

lunes, junio 20, 2005

A petición del público

Un poema, a petición del público.

TE CONOCÍ

Te conocí
en el momento justo
cuando creí
que el amor era injusto.

Te conocí
en el lugar preciso,
donde me reí
de ser indeciso.

Te conocí
en la actitud perfecta,
cuando te vi
estabas tan contenta.

Te conocí
a la distancia exacta
para oír
a tu voz que canta.

Te conocí
con la persona equivocada,
te conocí
de él enamorada.

miércoles, junio 15, 2005

Novelus interruptus

Actualmente leyendo: Hannibal / Tomas Harris

Voy a suspender mi aventura novelesca hasta tener una mayor retroalimentación. Quiero que sea algo que valga la pena, aunque sea muy corta pero que depronto pueda algún día publicar. Como el libro de poemas (sic) que tengo escrito hace tiempo pero que por vergüenza no he mostrado nunca a un editor.

Dicen que uno en esta vida debe:

1- Sembrar un árbol
2- Tener un hijo
3- Escribir un libro

Lo del árbol no me quedó muy difícil: con papá agrónomo y mamá profesora en instituto agropecuario era de esperarse que la oportunidad saltara a la vista. Y saltó. Pero no fue por intermedio de ninguno de ellos sino cuando, en el colegio, era voluntario de la Cruz Roja y estuve en la campaña de arborización de un parque del que tal vez hayan oído hablar: El parque Simón Bolivar. El cuento era que alguien había donado unos árboles para el parque y no había quien los sembrara entonces nosotros, como buenos voluntarios, nos ofrecimos para la tarea. Ese día sembré no uno sino como 50 arbolitos así que la primera parte de mi triple tarea está cumplida de momento.

En cuanto a la segunda tarea ya estoy trabajando en eso como les conté en un post anterior (Antojos)

Lo del libro es un poco más complicado. Escribirlo uno lo escribe, pero de ahí a que se lo publiquen hay mucho trecho. El cuento este de mi novela va orientado a eso, a que me pubiquen algo algún día (una vez, con ocasión de mi tesis, casí me publican un artículo técnico en una revista de la IEEE pero supongo que eso no habría sido válido). Los poemas los escribí porque si. Porque me nacía escribirlos o escribírselos a alguien. Y aunque he recibido críticas positivas respecto a ellos no me confío. Normalmente la gente conocida alaba lo que uno hace y no he tenido suficiente autoconfianza para poner a un extraño a juzgarlos. Si hago avances en este respecto les cuento. De momento interrumpo mi novela hasta nueva orden como dice el conocido dicho.

martes, junio 07, 2005

La paz del Leal - Dia dos - Parte A

El mesero se retiró después de tomar atenta nota de los dos pedidos: Costoletta di maiale in salsa di miele para él y Medaglioni di giovenca alla parmesana para ella.

La charla se llevó a cabo acompañada por un buen merlot chileno y unos funghi alla formaccia como entrada mientras era atendido el pedido. Finalmente la ocasión ameritaba darse un poco el ancho de manga pensó Juan Francisco mientras miraba fijo los ojos verdes de Mariana. Después de 6 años volvía a sentarse en la misma mesa con su amor de colegio.

Había sido un romance tonto, de esos de vacaciones de verano. Pero, pese a las advertencias de Mariana, Juan Francisco quedó mucho más ilusionado de lo que debía. Incluso había esperado el regreso de Mariana siéndole casi fiel a su recuerdo (Las dos chicas con las que se enredó en ese tiempo nunca llegaron a significar nada realmente). Y siempre tuvo la ilusión de que ella regresaría con intenciones de continuar su romance en el punto justo donde lo habían interrumpido: en aquel extraño momento de conocimiento mutuo y propio a nivel sexual por el que suele atravesar toda pareja y en el cual es posible expresar los deseos más íntimos sin miedo a la censura o a la burla. Para Juan Francisco no debían pasar mas de dos salidas juntos para estar de nuevo en la cama explorando puntos, situaciones y palabras que les hicieran estremecer hasta el alma.

Mariana habia hecho un MBA en Harvard y había dado unas cuantas vueltas de reconocimiento por varios paises europeos en estos seis años. Ya noera la misma chiquilla tonta que había partido una vez sin saber a ciencia cierta para donde iba o con que se iba a encontrar. En estos seis años había compartido su vida con un canadiense y un polaco. Y su cama con muchas mas nacionalidades e incluso orientaciones sexuales. Ella esperaba encontrar en Juan Francisco el amigo-enamorado inocente que habia dejado atrás, de hecho añoraba más al amigo que al amante inexperto con quien compartió alguna vez unas cuantas tardes.

Era inevitable el choque de intereses.

- Y bien Mariana, ¿qué tal la vida en Europa?
- Pues sinceramente es bastante normal, aunqe no te voy a negar que es un poco más cosmopólita. La multiculturalidad es innegable, el constante roce social entre las ideologias y pueblos hace que sea una cultura rica en matices a todo nivel.

Juan Francisco siempre había odiado a los falsos intelectuales que pretenden abrumarte con palabrejas rebuscadas, sin embargo en labios de Mariana las palabras sonaban a música así él no pudiera entenderlas del todo.

- Me alegro de que te haya ido bien por allá. - Fué lo único que pudo espetar Juan.
- Pues afortunadamente si. Y a ti ¿Cómo te ha ido?
- Pues bien, en la medida de lo posible. Despues de que te marchaste hice un par de cursos que estaban de moda: uno de computación, uno de ciencias forenses y otro de cocina internacional.
- Debiste hacer uno de redacción tontito, si dices un par no puedes enumerar tres: no hay concordancia.
- Lo siento, nunca se me dio la expresión oral. - Juan Francisco se sintió ofendido por la corrección, pero algo en su ego refulgió un poco con el "tontito" si bien podía ser un intento de insulto también, en cierta forma, era un tratamiento cariñoso.
- Y ¿En qué trabajas ahora?
- Estoy como administrador de red de una empresa: de algo tenía que servir el curso de computación.
- Claro, pero este restaurante es bastante caro, ¿Estás seguro de que no quieres que te ayude con la cuenta?

Y aunque el bolsillo y la cabeza de Juan decían otra cosa su corazón y boca se apresuraron a decir:

-No, como se te ocurre, sería el colmo que después de seis años no tuviera siquiera con que invitarte a comer.

El mesero llegó con las ordenes y la conversación se suspendió indefinidamente.

viernes, junio 03, 2005

La paz del Leal - Primer capítulo

Día siete

El sonido del timbre sacó del profundo sueño a Juan Francisco. El reloj en la mesa de noche mostraba las 12 del día. El sabor grueso, pesado y aceitoso de su garganta le recordó porque se encontraba durmiendo aún a esa hora.

Al abrir la puerta se encontró con dos hombres con gabardinas y sombreros de tela. Eran los sargentos Matiz y Mariño, investigadores del departamento de homicidios de la ciudad.

- Buenos días señor Leal - Se adelantó a decir Mariño.
- Buenos días, ¿en que les puedo ayudar?
- Somos los sargentos Matiz y Mariño del departamento de policía. ¿Podemos hacerle unas preguntas?
- Con mucho gusto, pasen. Perdonen el desorden pero no he tenido tiempo de limpiar aún.
- ¿Conoce usted a la señorita Mariana Paz Olarte? - interpeló Mariño
- Si, si la conozco.
- ¿Cuando fue la última vez que la vio?
- Anoche, anoche salí con ella.
- Y ¿hasta que hora estuvo con ella?

La cabeza de Juan Francisco era una confunsión inmensa de ideas y los efectos de la juerga de la noche anterior le impedían recordar detalles nimios como las horas en que ocurrieron las cosas, o la forma como finalmente había logrado llegar a su apartamento.

- Sinceramente no recuerdo sargento, ni siquiera sé como llegue a la cama anoche - Intento bromear Juan Francisco
- En ese caso tendrá que acompañarnos, a ver si de paso se le refresca la memoria. - dijo Mariño haciendo caso omiso del tono jocoso de Juan Francisco
- ¿Acompañarlos? ¿Por qué?
- La señorita Paz está muerta, fue asesinada - Dijo Matiz dejando oir por primera vez su voz ronca y gastada por el cigarrillo.

¿Mariana? ¿Mariana muerta? La cabeza de Juan Francisco intentaba hacerse a la idea mientras era conducido al carro de los sargentos. No le parecía posible que Mariana estuviera muerta, hacia tan solo unas horas, ¿o tal vez más?, había estado con ella en el viejo bar de la montaña y ahora de buenas a primeras, sin tiempo siquiera para juagarse la boca, se enteraba de que estaba muerta, y no sólo eso sino que la habían asesinado...

*********************

Este es el primer capítulo de una novela que empecé a escribir hace algún tiempo. Tengo la intención de terminarla algún día y a veces no tengo que escribir en el blog así que me dije: Pues ahí está la solución escribe la novela por entregas en el blog!. Y eso voy a hacer.

Si les gusta me cuentan y si no, pues también. Si tienen ideas, sugerencias, personajes, lugares o situaciones que quieran que se incluyan pues también me cuentan y se hace lo posible.

Espero comentarios sobre esta iniciativa, a ver si pega o no.

Testigo musical

A buena hora me llegó el testigo de parte de Ns/Nr así no tengo que pensar mucho en que poner.

Tamaño Total de la Música en mi PC: 2.92 Gb
Último disco que me compré: Hombres G - The Singles
Canción que escucho ahora mismo: I'm a Believer - Smash Mouth
Cinco canciones que escucho un montón o tienen un significado especial:

Lucy in the sky with diamonds - The Beatles

Walking on the sun - Smash Mouth

Cariñito - Los Hispanos

Visite nuestro bar - Hombres G

Crímenes perfectos - Andrés Calamaro

Le paso el testigo a

Kafre
A.I.M.
Melibea

jueves, junio 02, 2005

Reveses

Actualmente leyendo: Los Propios Dioses / Isaac Asimov


A veces la vida te golpea de frente en el rostro sin dejarte oportunidad de responderle o esquivarle el golpe.

Estoy enfermo como consecuencia de una vacuna necesaria para un viaje que no va a suceder nunca.

Ahora debo plata que nunca vi ni usé o disfruté.

Y entre más trabajo menos se aprecian los resultados, o por lo menos eso siento. Lo normal es que trabaje muy rápido, así que cuando trabajo a velocidad normal recibo reconvenciones por lento.


Me quiero ir a mi casita, pero aún falta más de una hora para salir del trabajo.

miércoles, junio 01, 2005

Evolución Natural

Es duro pensar en un plan de auto-formación orientado a un cargo. O piensa uno en lo que quiere hacer o piensa en lo que le sirve para el cargo. Es difícil conciliar los dos. Normalmente uno apira a un cargo superior al que está ocupando, eso si no tiene uno su propia empresa que es un cuento aparte.

Por simple evolución natural uno no debe conformarse con lo que tiene. Tiene que buscar nuevas competencias, conocimientos y aptitudes que le puedan ser útiles en algún momento. Uno nunca sabe en que momento puede llegar a ser útil alguna bobada que aprendió. Además nada en esta vida es casual, las cosas pasan por alguna razón y lo que somos no es más que la suma de casualidades de nuestra vida ordenadas de una manera aleatoria.

Alguna vez intenté estudiar medicina, y mi esfuerzo no pasó de segundo semestre. Y hasta el momento no he sacado demasiado provecho de ese conocimiento, pero es posible que algún día me sirva para algo, no lo descarto. Finalmente a McGiver le salvó la vida muchas veces saber que con un huevo podia arreglar el radiador dañado del motor que necesitaba para halar la tabla que le serviría como guía del cañón que disparaba proyectiles propulsados con metano obtenido de un pantano cercano.

En fin, espero no tener que llegar a esos extremos. Pero creo que en la vida humana pasa lo mismo que en el mundo salvaje: sólo sobreviven los más aptos, y si para ser apto es necesario aprender muchas cosas estoy dispuesto a dedicarle mis ratos libres al aprendizaje.