miércoles, junio 15, 2005

Novelus interruptus

Actualmente leyendo: Hannibal / Tomas Harris

Voy a suspender mi aventura novelesca hasta tener una mayor retroalimentación. Quiero que sea algo que valga la pena, aunque sea muy corta pero que depronto pueda algún día publicar. Como el libro de poemas (sic) que tengo escrito hace tiempo pero que por vergüenza no he mostrado nunca a un editor.

Dicen que uno en esta vida debe:

1- Sembrar un árbol
2- Tener un hijo
3- Escribir un libro

Lo del árbol no me quedó muy difícil: con papá agrónomo y mamá profesora en instituto agropecuario era de esperarse que la oportunidad saltara a la vista. Y saltó. Pero no fue por intermedio de ninguno de ellos sino cuando, en el colegio, era voluntario de la Cruz Roja y estuve en la campaña de arborización de un parque del que tal vez hayan oído hablar: El parque Simón Bolivar. El cuento era que alguien había donado unos árboles para el parque y no había quien los sembrara entonces nosotros, como buenos voluntarios, nos ofrecimos para la tarea. Ese día sembré no uno sino como 50 arbolitos así que la primera parte de mi triple tarea está cumplida de momento.

En cuanto a la segunda tarea ya estoy trabajando en eso como les conté en un post anterior (Antojos)

Lo del libro es un poco más complicado. Escribirlo uno lo escribe, pero de ahí a que se lo publiquen hay mucho trecho. El cuento este de mi novela va orientado a eso, a que me pubiquen algo algún día (una vez, con ocasión de mi tesis, casí me publican un artículo técnico en una revista de la IEEE pero supongo que eso no habría sido válido). Los poemas los escribí porque si. Porque me nacía escribirlos o escribírselos a alguien. Y aunque he recibido críticas positivas respecto a ellos no me confío. Normalmente la gente conocida alaba lo que uno hace y no he tenido suficiente autoconfianza para poner a un extraño a juzgarlos. Si hago avances en este respecto les cuento. De momento interrumpo mi novela hasta nueva orden como dice el conocido dicho.

1 comentario:

Sofía dijo...

No estaría mal leer alguno de tus poemas en el blog... chévere que te animaras...