viernes, marzo 10, 2006

El lenguaje, el problema de los géneros y la discriminación

Por recomendación de una amiga leí esta mañana este artículo.

Bien es sabido por todos que uno de los caballitos de batalla de las feministas, como Florence Thomas, es el lenguaje "discriminante y sexista" al que estamos acostumbrados quienes hablamos español. El citado artículo afirma que el nombrar "los niños", "los adolescentes", etc. utilizando el colectivo masculino ha incluso minado la autoestima de las mujeres. Es decir, que gran parte de los problemas que tienen las mujeres se deben a no sentirse integrantes de los grupos cuando estos se nombran en conjunto.

No sé. No sé hasta que punto eso sea cierto, no se si, por ejemplo, quienes nacen hablando inglés se sientan menos discriminadas por la inexistencia de géneros en los sustantivos colectivos que presenta dicho idioma. Supongo también que debe existir algún idioma en el que los sustantivos colectivos sean femeninos, porque de todo se ve en la viña del señor. Pero, al contrario de lo que indicaría el artículo recomendado por mi amiga, todavía no he escuchado nada sobre los paises donde se habla ese idioma, en donde las mujeres dominan y los hombres se sienten discriminados por el lenguaje.

¿Es el lenguaje tan poderoso? Para mi el problema no es de lenguaje, el problema es de opresión y de desigualdad de oportunidades. Es increible que todavía hoy las mujeres sigan ganando menos por desempeñar las mismas funciones que un hombre. Es increible que todavía tengan que existir cuotas mínimas de mujeres en cargos públicos, porque como expliqué hace mucho tiempo para mi eso es otro tipo de discriminación, la discriminación positiva. En un gobierno deberían estar las personas más capaces, punto. Sean hombres, mujeres, perros o gatos.

El problema no es del lenguaje, el problema es de la tradición machista que llevamos encima, el problema es de las mamás y los papás enseñando a sus hijas a ser sumisas y a sus hijos a ser dominantes, el problema es de los estereotipos que nos vende la publicidad, el problema no es el lenguaje; el lenguaje sólo refleja las tradiciones sociales en las que estamos inmersos.

Tal vez si logramos que las diferencias en el campo social empiecen a disminuir hasta desaparecer el idioma se irá transformando a la par y algún día me dirigiré y pediré opiniones a mis lectoras, esperando recibir opiniones de ambos sexos.

Postdata:
El artículo citado fue originalmente publicado acá.

5 comentarios:

Gloria (la amiga que recomendó el artículo) dijo...

Estoy de acuerdo en que el problema NO es el lenguaje pero definitivamente sí es un factor influyente en la discriminación; finalmente, es la manera más directa de comunicarnos, bien sea de manera oral o escrita y, en la mayoría de los casos llega directamente al inconsciente.

Recuerdo una vez un mensaje laboral escrito por un hombre, dirigido a 4 mujeres (3 de ellas con más poder dentro de la organización) que estaba encabezado con la palabra: "señores"... qué posibilidad hay de que las participantes se sientan incluidas? ¿Qué sentido tiene el que algunos diplomas en el área de Ingeniería digan "Ingeniero" si la graduanda es una Ingeniera? ¿O que una doctora sea "Médico"?

Es cierto que los cambios de raíz, socio culturales, se deberían ver reflejados en el lenguaje pero también podemos hacer cambios en su uso y aportar el famoso "granito de arena" que hace la diferencia

Un Gerente dijo...

yo me quite el problema de encima al decir: "visitantos" y "visitantas", a pesar de querer mantener la ortografía, pero para contradictorio yo.

Sofía dijo...

Esta vez no estoy de acuerdo Nestor. No creo que el lenguaje sea el reflejo de la realidad sino que es constituyente de ésta. No creo en la esencias, creo que somos en tanto somos hablados, y por eso es importante, es determinante, como se nos hable y nos hablemos a nosotr@s mism@s.

Sofía dijo...

Ups, lapsus linguae, disculpa Kamilo. Pero ya vez, sirve para mostrar que no es indiferente el lenguaje.

Oscar Mauricio dijo...

El autor pregunta por un idioma donde los sustantivos colectivos sean femeninos. Le respondo: EL ALEMÁN. Y en Alemania no se ponen a perder el tiempo sintiéndose discriminados por eso.