viernes, julio 29, 2005

Igualdad de sexos vs Florence Thomas

Las mujeres duraron mucho tiempo quejándose (y aún lo hacen) sobre la igualdad de oportunidades y de trato. Doña Florence Thomas ha peleado incluso por el trato igualitario en el lenguaje cotidiano. Así no diriamos los humanos sino los humanos y las humanas (incluso creo que ella sería más feliz si dijeramos "las humanas y los humanos").

Yo apoyo, y mucho, el papel preponderante que tienen las mujeres en la vida cotidiana del mundo. Considero que una mujer puede ser tanto o más capaz que un hombre para desempeñar un trabajo. También creo que hay labores en las que los hombres nunca podremos tener el mismo desempeño que ellas y no me refiero sólo a las relacionadas con la maternidad (sin limitarse a la gestación, parto y lactancia sino extendiendose a cazamonstruos de armario, sanadora de rodillas raspadas, consoladora de corazones abatidos, etc) que son obvias.

Estoy muy de acuerdo con Doña Florence cuando lucha por derechos que hagan iguales a mujeres y hombres y por derechos que sólo pueden ser aplicados a mujeres (el derecho al aborto en casos extremos por ejemplo).

Pero no me gusta cuando se cae en la "discriminación positiva" como se conoce en Estados Unidos en casos donde una persona accede a un puesto por pertenecer a una minoria, por ser mujer o por encontrarse protegido en alguna forma por la ley por encima de una persona mejor capacitada para ese cargo. Y me parece que algunas veces Doña Florence cae en ese extremo. Por ejemplo buscar que algun porcentaje mínimo de los empleados (y empleadas) de una empresa sean mujeres. Yo prefiero que el 100% de los empleados (y empleadas) de una empresa sean , cada uno y cada una en su puesto, la persona más idónea para desempeñar sus funciones.

En la empresa donde trabajo de los 10 cargos más altos de la empresa 7 son mujeres (próximamente 8 por un cambio de gerente) y estoy completamente de acuerdo con las personas que ocupan cada uno de esos cargos: cada uno es la persona más capaz para cada puesto. Incluso yo creo que si se promediaran los sueldos de los hombres y mujeres por aparte y se compararan las mujeres deben ganar en promedio más que los hombres aquí en esta empresa.

Me parece que la igualdad que buscan las mujeres no debe confundirse con la superioridad que plantean algunas de ellas, como Doña Florence...

4 comentarios:

j. dijo...

Y si usted vive en un pais donde la cultura popular asigna a las mujeres a la cocina y estadísticamente paga menos a mujeres que a hombres desempeñando el mismo trabajo, entonces cómo hace para cambiar esa cultura y generar mayor igualdad? A mi me parece que ese tipo de disposiciones legales pretenden solucionar ese problema. En Estados Unidos, pese a ser controversiales, han generado en ciertas areas una reducción de la segregación. Lo ideal sería que cada cargo lo recibiera quien lo merece, pero lo cierto es que la meritocracia es una falacia y la mayoria de los cargos son ocupados basandose en amiguismos y observaciones subjetivas. Una manera de genera conciencia de esto es imponer normas que exijan proporciones de generos o razas.

Eventualmente no serán necesarias, pero por lo pronto parecen ser la única solución razonable.

Kamilo Klauss dijo...

Y ¿cuando le dan el puesto a una vieja porque esta buena? ¿No existen en eso como 3 tipos distintos de discriminación?
- De género
- Por belleza
- Por capacidades

Susan dijo...

El problema que surge al desconocer la discriminación positiva gira en torno a las garantías que se le debe ofrecer a los individuos, no solo a las mujeres, de una igualdad que no puede limitarse solamente a lo formal. El Estado debería estar en la obligación de garantizarle a las mujeres que se desempenen como profesionales, pero que a la vez puedan cumplir con su rol de madre.
Para muchos empresarios seria más conveniente contratar a un hombre o una mujer (sin hijos)al que no tengan que darle licencia de maternidad, que pueda quedarse horas extras y esten disponible en cualquier momento. Entonces de igualdad se habla? si actualmente se pretende la masculinización de la mujer, para que pueda desempenar roles que se pretenden masculinos.

No con ello niego el derecho al trabajo de la mujer, simplemente critico el paradigma en el cual se la ha puesto, el trabajo es una forma de libertad y de independecia que no se le puede negar a nadie, por ello es un derecho fundamental.

En muchas ocasiones no se contrata a una mujer por que este buena, sino por que son cabeza de familia, generalmente estan dispuestas a someterse a condiciones pauperrimas en cuanto a sus condiciones laborales, aquí tambien hay que entrar a analizar, la pobreza y la miseria de nuestros pueblos.

Anónimo dijo...

El ser mujer es sinonimo de belleza, de de ternura, de amor, de paz, de comprensión, de una fuerza espiritual mas allá de los parámetros dados por el mundo, es sinónimo de hogar, entendido como aquello que reune aquello que en apariencia es distinto pero el amor lo hace ser uno, eso es hogar.El hogar son no solo la union de un hombre y una mujer para tener hijos, es la realizacion y plenitud del ser humano, la realización y el deseo de la Voluntad Divina. Las rivalidades son aparentes y al darles el papel principal ahondan y agravan algo que de por si es complejo, mas bien pensemos en reconciliar los opuestos que al unirlos se hacen uno..eso se llama amor.La fuerza esencial de la mujer, de una mujer verdadera,al ser dinamizada en lo positivo no solo da valor hacia adentro de cada uno de estos seres maravillosos llamados mujeres, sino tambien hacia afuera, hacia los demas, especialmente hacia el compañero, esposo, novio...no es una lucha lo que hay que promover, sino al amor...la mujer al valorarse en si misma adoptaría posiciones, como es lógico, natural y humano femeninas, no feministas..recuperaría en si misma su propia dignidad, perdida no porque el hombre la halla arrebatado, sino por que los parametros impuestos cultural, social e históricamente le han quitado, la lucha no es contra el hombre (complemento natural) sino contra esas trabas mentales que nos agobian a todos..trabas que asi mismo agobian al hombre por igual,estigmatizados socialmente a través principalmente de una sociadad comercial, que convierte y ha convertido a la mujer como objeto sexual y al hombre como macho.Y en que redunda todo esto, en perdida de identidad, de el valor verdadero que tenemos como sere humanos.No nos dejemos confundir, mas bien valoremonos y luchemos contra el verdadero enemigo.
(Pido y exijo respeto por no solo en nombre de Eva, nuestra primera madre, sino y sobretodo por la Santisima Virgen María, en quien se encuentran todas las virtudes y cualidades que toda a toda mujer le han sido dadas.)