lunes, mayo 23, 2005

Cambio de familia

Durante muchos años viví y vi diariamente a mi familia. Ahora los veo cuando mucho cada ocho días.

Es raro eso de encontrarse con las personas con las que haz pasado toda tu vida y ahora verlas casi como extraños, bueno no tanto como eso pero si como cuando uno ve a los primos con los que suele encontrarse en los eventos sociales de la familia. Esos primos de los que uno sabe donde viven, a que se dedican, si son casados o solteros pero no conoces los detalles de su día a día.

Ya no sé cuando nacen las ovejitas o cuando los chinos rompieron un vidrio en el colegio donde dicta clase mi mamá. Tampoco sé cuando hubo pedrea en la nacional o cuando hay exposiciones de diseño en corferias. Y tampoco me entero de cual es el color de las flores que están usando los gringos en sus floreros en esta época del año.

Es cierto que ahora sé las fechas de recuperaciones y exámenes de geometría en el colegio donde trabaja mi esposa, pero me hace falta enterarme de más cosas de mis papás y mis hermanas... no del tipo de cosas que uno averigua en un encuentro en una fiesta familiar o con una llamada telefónica sino de las cosas que se cuentan espontáneamente en el comedor durante una cena familiar.

A veces es más importante saber que tu hermana se trasnochó el día anterior porque tenía parcial que saber a final de semestre que pasó todas las materias. También me hacen falta los chistes bobos de mi hermana menor...

Ahora ya no sé si el apartamento que salió en CSI es ecléptico o es estilo Loft, o si es una nueva tendencia minimalista. Y me falta que de vez en cuando me regañe mi otra hermana por desordenado o descuidado...

Tampoco me entero de las verduras que están sembrando en Torca, o de los desafortunados accidentes en la Avda 7ma. Y me hace muchisima falta que mi mamá se preocupe por si estoy cumpliendo en la oficina y que me pregunte cuando es que voy a buscarle sitio a todo ese mundo de libros que tengo en mi alcoba...

También quisiera saber como va lo de los holandeses y los "derechos de autor" de las alstroemerias. Y más aún saber de los planes y preocupaciones de mi papá y la empresa.

Pero sobre todo me hace falta contarles a ellos mis cosas, que me apoyen o me aconsejen sobre las cosas que voy a hacer con mi vida. Me hace falta la voz de aliento de mi familia más cercana y las críticas constructivas de mis planes y proyectos.

Si bien ahora tengo a mi esposa que me apoya y me ayuda, y con la que yo hago lo mismo, las cosas son diferentes. Los planes, los consejos, la vida en general son distintas. No es que me arrepienta de haberme casado, es sólo que estoy cambiando de vida.


Y los extraño...

2 comentarios:

Sofía dijo...

Es normal sentir el vacío mientras se está dando un paso. Lo que sí creo es que cuando se decide compartir la vida con alguien se está creando una nueva familia y debe uno dirigirse a ella como tal. Ahora "mi familia" es mi espos@ y/o mis hij@s... nada más triste que un esposo o esposa que celebra el día de la madre, o la navidad, o el año nuevo con sus papás y hermanos, porque esa es su verdadera familia...

Kafre dijo...

esta bien pleno esto y de una forma o otra lo entiendo, es muy jodido dejar todo atras es como cuando se va fuera del pais y deja atras todo lo que uno tiene y uno extraña lo que uno tiene.